
| Table of Content |
| Stats |
| Skills |
| Skill Ascension |
| Related Items |
| Gallery |
| Sounds |
| Quotes |
| Stories |
Stats
| Lv | HP | Atk | Def | CritRate% | CritDMG% | Bonus CritDMG% | Materials | Total Materials |
| 1 | 1001 | 26.81 | 61.03 | 5.0% | 50.0% | 0% | ||
| 20 | 2597 | 69.55 | 158.3 | 5.0% | 50.0% | 0% | ||
| 20+ | 3455 | 92.54 | 210.63 | 5.0% | 50.0% | 0% | ||
| 40 | 5170 | 138.47 | 315.17 | 5.0% | 50.0% | 0% | ||
| 40+ | 5779 | 154.8 | 352.35 | 5.0% | 50.0% | 9.6% | ||
| 50 | 6649 | 178.1 | 405.38 | 5.0% | 50.0% | 9.6% | ||
| 50+ | 7462 | 199.88 | 454.95 | 5.0% | 50.0% | 19.2% | ||
| 60 | 8341 | 223.42 | 508.53 | 5.0% | 50.0% | 19.2% | ||
| 60+ | 8951 | 239.76 | 545.71 | 5.0% | 50.0% | 19.2% | ||
| 70 | 9838 | 263.51 | 599.78 | 5.0% | 50.0% | 19.2% | ||
| 70+ | 10448 | 279.85 | 636.96 | 5.0% | 50.0% | 28.8% | ||
| 80 | 11345 | 303.87 | 691.64 | 5.0% | 50.0% | 28.8% | ||
| 80+ | 11954 | 320.2 | 728.82 | 5.0% | 50.0% | 38.4% | ||
| 90 | 12858 | 344.42 | 783.93 | 5.0% | 50.0% | 38.4% | ||
| 90+ | 12858 | 344.42 | 783.93 | 5.0% | 50.0% | 38.4% | ||
| 100 | 13772 | 421.91 | 839.64 | 5.0% | 50.0% | 38.4% |
Skills
Active Skils
![]() | Lanza de Favonius: Rompejuramentos | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Realiza hasta 5 ataques rápidos. Consume una cierta cantidad de Aguante para arremeter hacia delante. Se lanza desde el aire para golpear el suelo, atacando a los enemigos que encuentre en su trayecto e infligiendo Daño en el AdE en el momento del impacto. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() | Estacazo súbito | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Busca el punto débil del enemigo y cambia al estado de ·Lohen puede acumular ·Los demás personajes cercanos del equipo pueden otorgar Tras usar “¿La caballerosidad? Ja, ese es sin duda alguna el cebo perfecto. Cuando el enemigo aún espera un duelo justo, ni se imagina qué clase de ‘sorpresa’ le espera”. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() | Sentencia consumada | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Ejecuta unos rápidos tajos consecutivos hacia delante y consume todos los pts. de “¿Ya te quieres rendir? Pero si solo acabo de empezar...”. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Passive Skills
![]() | Interés efímero |
| Tras usar la Habilidad Elemental, Cuando Lohen use su Habilidad Elemental, si el nivel de habilidad del Ataque Normal, la Habilidad Elemental o la Habilidad Definitiva de algún personaje del equipo (a excepción de Lohen) es igual o superior al de su Habilidad Elemental, la duración del efecto de vehemencia activo se prolongará 6 s más. El efecto de vehemencia solo se puede obtener una vez cada 18 s. |
![]() | Cuestionamiento prohibido |
| Cuando los demás personajes cercanos del equipo otorgan |
![]() | Broma maestra |
| Mientras Lohen se encuentre en estado de |
![]() | Rito de la noche de brujas: Punzamiento incurable |
| Tras completar la misión Al golpear a un enemigo con la Habilidad Elemental especial |
Constellations
![]() | Oh, brisas que portan tristes lamentos |
| El límite máximo de Además, la cantidad de |
![]() | Todo lo que vuela es un blanco |
| Mientras Lohen está en estado de |
![]() | Solo la lanza que abrió la herida puede cerrarla |
| Aumenta el nivel de habilidad de Puede ser aumentado hasta Niv. 15. |
![]() | Fulgente amor, risueña muerte |
| Cuando Lohen use su Habilidad Definitiva, Además, cuando Lohen entra en estado de ·No está al máximo: Lohen recupera 15 pts. de Energía Elemental. ·Está al máximo: Lohen recupera 15 pts. de Energía Elemental si usa su Habilidad Definitiva, |
![]() | Nunca te preguntarás, ni te molestarás en saber |
| Aumenta el nivel de habilidad de Puede ser aumentado hasta Niv. 15. |
![]() | Ahogarse y hundirse hasta morir, ¡suprema felicidad! |
| Al golpear a un enemigo con la Habilidad Elemental especial Además, aumentará en un 175% el Daño CRIT de todos los daños anteriormente mencionados, y la cantidad máxima de veces que Lohen puede usar |
Skill Ascension
Gallery
Sounds
Quotes
Audio Language:
| Title | VoiceOver |
| Hola... | |
| Charla - Subcapitán | |
| Charla - Donde vuelve el viento | |
| Charla - Relaciones interpersonales | |
| Cuando llueve... | |
| Tras la lluvia... | |
| Cuando truena... | |
| Cuando nieva... | |
| Cuando hace viento... | |
| En el desierto... | |
| Buenos días... | |
| Buenas tardes... | |
| Buenas noches... (I) | |
| Buenas noches... (II) | |
| Sobre Lohen - Disfrutar del dolor | |
| Sobre Lohen - Poder y excusas | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Sobre nosotros - Estilo de lucha | |
| Sobre nosotros - Donde está el deber | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 6 |
| Sobre la Visión... | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| ¿Algo que decir? | |
| Un dato curioso... | |
| Sobre Varka - Resistencia a la medicina | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Sobre Varka - Responsabilidades del Gran Maestro | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Sobre Jean... | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Sobre Kaeya... | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Sobre Amber... | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Sobre Diluc... | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Sobre Noelle... | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Sobre Eula... | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Sobre Albedo... | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Sobre Klee... | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Sobre Mika... | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Más sobre Lohen (I) | |
| Más sobre Lohen (II) | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 3 |
| Más sobre Lohen (III) | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Más sobre Lohen (IV) | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 5 |
| Más sobre Lohen (V) | * Desbloqueable en Niv. de Amistad 6 |
| Aficiones de Lohen... | |
| Preocupaciones de Lohen... | |
| Comida que más le gusta... | |
| Comida que menos le gusta... | |
| Al recibir un regalo (I) | |
| Al recibir un regalo (II) | |
| Al recibir un regalo (III) | |
| Cumpleaños... | |
| El sentimiento de Ascensión - Introducción | * Desbloqueable en Niv. de Ascensión 1 |
| El sentimiento de Ascensión - Desarrollo | * Desbloqueable en Niv. de Ascensión 2 |
| El sentimiento de Ascensión - Nudo | * Desbloqueable en Niv. de Ascensión 4 |
| El sentimiento de Ascensión - Desenlace | * Desbloqueable en Niv. de Ascensión 6 |
| Habilidad Elemental (I) | |
| Habilidad Elemental (II) | |
| Habilidad Elemental (III) | |
| Habilidad Elemental (IV) | |
| Habilidad Elemental (V) | |
| Habilidad Elemental (VI) | |
| Habilidad Definitiva (I) | |
| Habilidad Definitiva (II) | |
| Habilidad Definitiva (III) | |
| Al abrir un cofre (I) | |
| Al abrir un cofre (II) | |
| Al abrir un cofre (III) | |
| Vida baja (I) | |
| Vida baja (II) | |
| Vida baja (III) | |
| Aliado con vida baja (I) | |
| Aliado con vida baja (II) | |
| Derrotado (I) | |
| Derrotada (II) | |
| Derrotado (III) | |
| Recibiendo un ligero ataque (I) | |
| Recibiendo un ligero ataque (II) | |
| Recibiendo un fuerte ataque (I) | |
| Recibiendo un fuerte ataque (II) | |
| Unirse al equipo (I) | |
| Unirse al equipo (II) | |
| Unirse al equipo (III) |
Stories
| Title | Text |
| Detalles del personaje | Apenas la fuerza expedicionaria emprendió el camino de vuelta a casa, los bardos ya llevaban a las tabernas las historias de sus héroes. Además de nombres conocidos como Varka, el título de “Oficial de Represión del Frente” también empezó a resonar entre la gente gracias a sus destacados logros en batalla y su altísima tasa de participación en combate. ¿Por qué la unidad a distancia, destinada a luchar desde la mayor distancia posible, siempre estaba en primera línea, incluso liderando la carga en el combate cuerpo a cuerpo? ¿Por qué una compañía armada con ballestas y mosquetes acataba las órdenes de un joven caballero que empuñaba una lanza? Esas irregularidades no podían sino generar dudas, y las dudas suelen venir acompañadas de controversia. Algunos protestaron con indignación: “¿Acaso disparar a corta distancia lo hace de repente ineficaz? ¿Son las ballestas y las armas de fuego realmente tan difíciles de manejar?”. Otros argumentaban que los arqueros ya estaban entre los soldados más fuertes y de élite, y que enviar a sus mejores hombres a las líneas del frente más peligrosas era lo más adecuado. Al final, lo único que acabó con el debate fueron los relatos de los bardos, basados en lo que contaron los testigos: “Es la lanza más afilada de la Compañía, capaz de atravesar cualquier línea”. “Es el escudo más sólido de la Compañía, capaz de detener cualquier ataque”. Dicho esto, los bardos a menudo optaban por omitir la segunda parte de las palabras de los caballeros, ya que carecía de todo rasgo legendario y era demasiado realista: “La verdad, supongo que el Subcapitán solo piensa que así es más eficiente”. Sí, su historia no tiene nada de la gloria y la grandeza que se encuentran en los relatos de caballería, ni los giros dramáticos de las leyendas heroicas. Lanzas, flechas furtivas, emboscadas, veneno, ataques sorpresa, infiltraciones... Nunca se pregunta qué armas o tácticas son mejores, ni le preocupa si una batalla o una misión le traerá honor o vergüenza. Aunque cada método pueda ofrecer una sensación diferente, ninguna de las satisfacciones que aportan se puede comparar con la victoria en sí, ni con la simple sensación de estar vivo. Solo el último en pie tiene derecho a reflexionar sobre el significado de la victoria. Solo el último que aún puede sentir dolor tiene derecho a hablar de supervivencia. Lucha, gana, sobrevive... y vuelve a empezar, una y otra vez. Así es la historia de Lohen y la vida que lleva. |
| Historia del personaje (1) | Según recuerda Lohen, el primer juguete que tuvo fue un pequeño arco flexible. Su padre, un hombre severo y serio, seleccionó madera de abeto de primera calidad para el núcleo del arco, mientras que su meticulosa madre cortaba con esmero el cuero, trabajándolo y retorciéndolo una y otra vez para fabricar la cuerda. Aunque solo era un juguete, sus padres siguieron el mismo proceso de fabricación de arcos que utilizaban en su trabajo diario, y lo terminaron meticulosamente. Y, sin embargo, su padre no le enseñó a tensar el arco y a colocar una flecha, como esperaba el joven Lohen. Lo único que Lohen tenía permitido hacer era imitar a sus padres, con lo que aprendió a revisar las piezas, a engrasar y cuidar la superficie lacada y a encerar la cuerda del arco. Día tras día, una y otra vez. “Lohen, nuestros antepasados solían decir que el arco es un instrumento que exige constancia. Durante generaciones, nuestra familia se ha ganado la vida fabricando arcos. Por eso, debemos vivir como ellos y asegurarnos de que todo lo que hacemos se mantenga perfectamente consistente”. Durante la oración matutina que realizaban cada día sin falta, su padre y su madre siempre repetían estas palabras. Llevaban una vida marcada por una rutina ordenada, un trabajo riguroso y una tranquila paz. Durante más de veinte años antes de que naciera Lohen, sus padres habían vivido así, y en los más de diez años posteriores a su nacimiento, nada cambió en absoluto. Lohen se dio cuenta de que el rumbo de su vida ya estaba trazado ante él, desde sus primeros balbuceos hasta el momento en que fue capaz de manejar con destreza el arco y las flechas. Quizá seguiría por ese camino hasta que la vejez le nublara la vista y las fibras de la madera se difuminaran por completo, con su vida desgastándose silenciosamente bajo el peso de una rutina inmutable. Sin embargo, aunque las flechas puedan guardarse con cuidado en la armería, no están destinadas a permanecer allí. Del mismo modo que su naturaleza indómita nunca estuvo hecha para una vida tranquila y estable. El joven Lohen, una vez más, pulió la punta de la flecha hasta dejarla reluciente, mientras observaba el intenso color carmesí de sus ojos que se ocultaba en su reflejo. Solo esperaba el instante de ser disparada... Y ese momento no tardó en llegar. En un día cualquiera, Lohen se sentó como siempre en la carreta de mercancías para acompañar a su padre en el viaje a Mondstadt, donde iban a entregar un pedido. Pero esta vez, el viaje no fue nada tranquilo. Un grupo de bandidos enmascarados y bien entrenados había puesto sus ojos en su cargamento. Su padre empujó a Lohen dentro del carruaje cubierto a toda prisa, le dijo que no se moviera y que no hiciera ruido. Luego gritó con fuerza, intentando ahuyentar a los bandidos o pedir ayuda a los Caballeros de Favonius, dondequiera que estuvieran. A pesar de que la carreta iba cargada de potentes arcos y flechas capaces de atravesar la piedra... A pesar de que su padre, tras años de probar arcos, ya había adquirido las habilidades de un arquero excepcional... A pesar de que los bandidos parecían estar intentando, de forma sutil y deliberada, alejarlo de la carreta... La inercia acumulada a lo largo de una vida tranquila hizo que su padre se olvidara por completo de cuestionar la situación y olvidara que la resistencia armada era siquiera una opción. Poco después, los ruidos que se oían fuera de la carreta se desvanecieron. Al cabo de un rato, se corrió la cortina, pero la persona que entró no era ni su padre, que había ahuyentado a los bandidos, ni ningún refuerzo de los Caballeros de Favonius, sino un grupo vestido con túnicas negras y máscaras. Sin decir una palabra, agarraron a Lohen y se lo llevaron. Por mucho que se resistiera o intentara escapar, toda lucha era inútil frente a aquellas manos con fuerza de acero. Lohen, en aquel momento, aún no sabía en qué plan se había visto envuelto, ni adónde lo llevaban. Sentado en silencio en aquella celda cerrada, el joven Lohen solo podía pensar: Si su padre hubiera levantado el arco y se hubiera enfrentado a esos bandidos, nunca habrían encontrado la oportunidad de atacar. Y si él mismo hubiera sido más rápido, más ágil... Quizás habría podido escapar antes de que lo atraparan. En la celda de al lado, los gritos de los demás niños secuestrados no hacían más que intensificarse. Lohen aprovechó un momento en el que nadie lo observaba para meter en su manga una pequeña punta de flecha que había traído de la carreta... Quizás el Arconte Anemo había escuchado las oraciones desesperadas de los niños, o quizás algo desconocido había respondido al silencioso anhelo de fuerza del muchacho. Cuando los villanos se apresuraban a llevarse a sus rehenes, aparecieron finalmente los agentes de la ley. Al frente de ellos se encontraba una figura solitaria vestida con armadura, con un arco corto descansando ligeramente en su mano. Acabó con los criminales sin esfuerzo y con gran precisión. Con el fin de dejarlos con vida para interrogarlos o para no hacer daño a los niños, solo disparó flechas sin punta y sin afilar. Y, aun así, en sus manos, incluso las flechas sin afilar resonaban como un trueno. Cada vez que soltaba la cuerda, el aire se partía, y cada impacto era seguido por el pesado golpe de un cuerpo que caía inmóvil. Esas flechas surcaban el aire con tal brillantez, con tal fuerza implacable, que Lohen no podía apartar la mirada. Incluso sus manos, listas para actuar, se quedaron inmóviles. Solo cuando Adorno apartó la cortina del carro de la prisión y se encontró con la mirada de Lohen, el chico volvió en sí. “Si tuviera la misma fuerza que esas flechas... Estas cuerdas se habrían cortado hace mucho tiempo. Y no habría tenido que aguantar a Theodore lloriqueando todo este rato”. Esa idea se fue arraigando poco a poco en el corazón del joven Lohen. Pero Adorno vio algo completamente distinto: En medio de un grupo de niños que lloraban, un niño se mantenía apartado, con el rostro frío y la mirada firme, imperturbable ante el pánico. La cuerda que le ataba las muñecas ya presentaba un pequeño desgarro, cortado deliberadamente con la flecha que había escondido. Qué niño tan extraordinario... Tendré que estar pendiente de él. * Desbloqueable en Niv. de Amistad 2 |
| Historia del personaje (2) | Desde que rescataron a Lohen, su familia lo vigilaba mucho más de cerca, por miedo a volver a perderlo. Pero cuando una flecha se tensa en la cuerda del arco, ya no puede volver a una vida tranquila y silenciosa. Una noche de luna llena, mientras sus padres dormían, se escabulló silenciosamente por la ventana. Se adentró en la oscuridad llevando consigo un arco corto hecho por él mismo, un pequeño cuchillo de tallar y un puñado de flechas defectuosas que no se podían vender. Quizá fue suerte, o quizá simplemente estaba hecho para esto, pero cuando regresó, tenía dos puntas de flecha de Hilichurl en su mochila como trofeos. A partir de entonces, empezó a escaparse cada vez con más frecuencia. Pasó de hacerlo una vez a la semana a hacerlo cada pocos días, hasta que, al final, salía todas las noches. Sus presas se hacían cada vez más poderosas, al igual que el botín que traía consigo: máscaras destrozadas, pergaminos siniestros, los cuernos de los Mitachurls... Poco a poco, empezaron a circular rumores entre los aventureros sobre una figura delgada que se había visto cerca del Puerto Dornman a medianoche. Según decían, se trataba de un arquero que se movía como el viento, se colaba entre las manadas de monstruos y acertaba en cada disparo. La victoria llegaba una y otra vez, pero también el peligro. Y cada vez que se enfrentaba a él, el corazón de Lohen se aceleraba y latía con fuerza, como una oleada creciente. En algún momento, una pregunta empezó a tomar forma en su mente: si volviera a enfrentarse a esos atacantes... ¿Sería diferente? ¿O seguiría siendo aquel niño indefenso, esperando a que alguien lo salvara? Aun después de enfrentar incontables peligros y derrotar a innumerables enemigos, la pregunta nunca abandonó su mente, sino que se intensificó, creciendo y cobrando fuerza con el paso del tiempo, sin que llegara a resolverse por sí sola. A menos que pudiera acabar con el primer objetivo que lo desencadenó todo. ... Cuando Lohen se puso por fin el uniforme de aventurero y les contó la verdad a sus padres, primero se quedaron atónitos y luego furiosos. Al final, Cyrus intervino, golpeándose el pecho mientras les aseguraba que sería Lohen quien intimidaría a los monstruos y no al revés. Solo entonces aceptaron a regañadientes lo que ya no se podía cambiar. Aunque quizá lo que aceptaron no fue la fuerza de Lohen, sino el simple hecho de que nunca volvería a ser el niño obediente que una vez conocieron. Aun así, no se quedaban tranquilos. Durante años, intentaron convencerlo de que dejara de arriesgar su vida, incluso acudiendo a Adorno, el caballero veterano que en su día había salvado a Lohen, con la esperanza de que él pudiera hacerle entrar en razón. “Cuando una flecha se tensa en la cuerda del arco, ya no se puede volver atrás. Como fabricantes de arcos, deberían entenderlo”, dijo Adorno, como si llevara mucho tiempo esperando esa decisión. “Pero aún podemos guiar la flecha antes de que salga disparada, darle la dirección correcta. Ese es mi consejo, como arquero”. Adorno aceptó actuar como mediador. Los padres de Lohen nunca llegaron a saber exactamente qué hablaron, pero en los meses siguientes, Lohen pareció tranquilizarse bastante... al parecer, para “prepararse para los exámenes”. Varios meses después, Lohen apareció de improviso en las pruebas de selección de los Caballeros de Favonius y, gracias a su extraordinaria destreza, quedó en primer lugar. Aunque sus métodos fueron algo polémicos, finalmente logró incorporarse a los Caballeros. Bueno, no estuvo tan mal. Al menos, dentro de los Caballeros tenía un cargo oficial... y compañeros en los que poder confiar. Sin duda, era mejor que vagar solo como aventurero. Además, unos meses antes, Lohen ya había empezado a encontrar aburridos los encargos del Gremio de Aventureros, e incluso estaba pensando en marcharse de Mondstadt en busca de objetivos mucho más peligrosos. Los padres de Lohen se consolaban mutuamente, pero no dejaban de preguntarse qué le había dicho exactamente Adorno aquel día para que Lohen decidiera unirse a los Caballeros. Cuanto más lo pensaban, más intrigados se sentían. ... “Chico, ya descubrimos quién estaba detrás de esos casos de secuestro de aquella época”. Lohen, que al principio no parecía muy interesado en otro mediador más, de repente agudizó la mirada. “¿Quién?”, preguntó. “Pronto emitiremos un comunicado oficial, pero no tiene sentido pensar en la venganza”, dijo Adorno con calma. “Ya está muerto”. Tras un largo silencio, Lohen volvió a hablar. “¿Quién lo mató?”. “Se suicidó”. “Una persona así no se suicida sin más. Lo que realmente quiero saber es quién lo llevó a ese extremo”. Adorno soltó una leve sonrisa. “Nuestro Gran Maestro, el Caballero de Boreas... la leyenda viva de Mondstadt. ¿Te parece un nuevo objetivo digno?”. * Desbloqueable en Niv. de Amistad 3 |
| Historia del personaje (3) | Varka también tenía sus propios “imitadores”. Es natural que los jóvenes impulsivos persigan la estela de un gran héroe. Y entre ellos siempre hay algunos revoltosos demasiado confiados. Pero un “imitador” como Lohen... Eso sí que era algo que Varka no había visto nunca. En el pasado, esos “imitadores” podían, como mucho, tender una emboscada sorpresa, normalmente solo para demostrar su propia fuerza. Pero el debut de Lohen solo puede describirse como... cualquier cosa menos moderado. Flechas ocultas, cortinas de humo, trampas e incluso sedantes capaces de incapacitar al instante a los monstruos... Sus métodos estaban perfeccionados hasta un punto casi sobrenatural. Daban la impresión de ser obra de un veterano curtido en innumerables batallas y, vagamente, incluso se percibía en ellos un vestigio de la facción de Eroch. “No está mal, chico. ¡Tienes talento! Pero... ¡esos trucos no funcionan conmigo!”. En un abrir y cerrar de ojos, Varka tenía al “chico” completamente inmovilizado. “El chico que se mantuvo tranquilo ante el secuestro y que incluso podría haber escapado por sus propios medios”. “El ágil arquero del que se habla, que ataca con implacable precisión en los alrededores del Puerto Dornman”. “El recluta impulsivo que, poco después de alistarse, comenzó a dar caza a los restos de la facción de Eroch”. Ya había oído muchas historias sobre Lohen por parte de Adorno. Así que decidió dejar que esta pequeña farsa siguiera su curso un rato más, solo para ver de qué realmente estaba hecho el chico. Bajo la presión aplastante de esas dos grandes espadas, suficiente para hacer que incluso los monstruos contuvieran la respiración, ¿qué expresión pondría este joven? ¿Admiración? ¿Pánico? ¿O... algo más? Varka clavó la mirada en los ojos de Lohen, fríos, firmes, cada vez más penetrantes. Y en ellos, le pareció vislumbrar un destello de euforia... y tal vez, un reflejo de su yo más joven, en busca de fuerza y gloria sin vacilar. Un diamante en bruto, pero que necesitaba ser pulido. Tendría que pasar por algunas dificultades y aprender por las malas. Así que Varka intervino, sometió al audaz recién llegado y lo mandó encerrar durante unos días. “Si no estás satisfecho, puedes volver a intentarlo cuando quieras. Estaré esperándote”. “Supongo que tendrás que esperar para verlo”. Lohen se encogió de hombros, sonriendo, antes de que lo encerraran en confinamiento. Al día siguiente de que terminara su confinamiento, Lohen se presentó en la puerta de Varka con una botella de su vino favorito, diciendo que quería disculparse. “Oh, nada mal. Incluso elegiste mi favorito, el vino de diente de león. Lo acepto encantado”. El licor fuerte y amargo apenas le había rozado la garganta cuando el Gran Maestro sintió un ligero mareo. Algo no estaba bien. Acto seguido, se acordó de las palabras de Adorno: “La verdad, yo no diría que lo veas como una versión más joven de ti mismo, ni como un chico más de Mondstadt que te admira. Claro, respeta tu fuerza, pero si tuviera que adivinar, lo que realmente está pensando... es en cómo desafiarte”. “Si no me equivoco, lo que le ronda por la cabeza es cómo enfrentarse al poderoso Varka, algo que debe resultarle muy interesante. Ganar o perder no le preocupa mucho. En el peor de los casos, se pasará un par de días en cama. En cuanto a la gloria... dudo mucho que le importe”. Ante la mirada atónita de Lohen, Varka logró estabilizar su tambaleante figura aferrándose solo a su fuerza física y a su fuerza de voluntad. “Increíble. Según mis cálculos, esa dosis debería haber bastado para derribar a una docena de jabalíes...”. “Chico, ya te lo dije... ¡esos trucos no funcionan conmigo!”. A partir de ese momento, la concepción que Lohen tenía de la “fuerza” cambió por completo: Era algo que ninguna trampa ni veneno podían hacer tambalear, una fortaleza forjada tras innumerables encuentros con la muerte, unos cimientos inquebrantables fortalecidos con el paso del tiempo. A partir de entonces, se añadieron dos nuevos puntos a la lista de objetivos de Lohen: En primer lugar, derrotar a Varka como sea. En segundo lugar, aplicar esos mismos métodos contra sí mismo para asegurarse de que nunca lo derroten. * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Historia del personaje (4) | Los Caballeros de Favonius son una organización con una larga y legendaria historia, que ha dado lugar a innumerables héroes y ha soportado muchas tragedias y penurias. A partir de estas leyendas y de las lecciones aprendidas a base de mucho esfuerzo, los Caballeros llegaron a comprender una simple verdad: Cuando uno se desvía del camino de la caballería, la tragedia no tarda en llegar. Fue precisamente por este motivo por lo que empezaron a surgir dudas dentro de la orden respecto al nombramiento de Lohen como Subcapitán de la Quinta Compañía. Al fin y al cabo, un “loco” conocido por causar problemas, tender emboscadas al Gran Maestro y recurrir al veneno y las trampas en la batalla, no parecía encarnar precisamente los ideales de la caballería. Por su parte, Lohen no prestó mucha atención a los rumores. “Ya sé que no te importa lo que piensen los demás”, dijo Adorno. “Pero también sabes que una expedición no es algo que se pueda llevar a cabo por una sola persona. Si nadie está dispuesto a apoyarte, tu solicitud... no va a salir del todo bien”. Se detuvo ahí, quizá preocupado por si Lohen no sabía cómo manejarlo, o quizá temiendo que solo pudiera empeorar las cosas. Desde que Varka anunció una gran expedición sin precedentes, Lohen había estado deseando unirse a ella. Un campo de batalla lejano, peligros desconocidos... Eso le resultaba mucho más atractivo que cualquier otra cosa en el mundo. Y, sin embargo, su solicitud no hizo más que encontrar obstáculos. Se publicaron una ronda tras otra de listas de selección, y su nombre nunca apareció. Adorno sabía perfectamente que ninguna prueba en el campo de batalla podría poner en aprietos a Lohen. Al parecer, se trataba de un problema que iba más allá de eso. Pero esta vez, Lohen se lo tomó con calma. “De acuerdo. Si un caballero poco ortodoxo no puede presentarse a la prueba... entonces seré el examinador”. ... “Desde un punto de vista práctico, no es mala idea. Además, podría servir para recordar a estos caballeros sus propias deficiencias y calmar a quienes no dejan de cuestionar la necesidad de una reforma. Después de todo, no podemos esperar que todos los enemigos respeten las reglas de la caballería”. Varka reflexionó sobre la propuesta de Lohen, mientras hojeaba esta “solicitud” poco convencional. El informe enumeraba una amplia variedad de “pruebas”. Más allá de las habituales redadas nocturnas, trampas y venenos, métodos a los que Varka ya se había acostumbrado hace tiempo, también introducía enfoques más ingeniosos, como emboscadas encubiertas, sabotajes de las líneas de suministro antes de los ejercicios y otros “métodos de evaluación” creativos. Cuando llegó a la última página, una supuesta “cita célebre” casi le hace atragantarse con la bebida: “Si los Caballeros de Favonius ni siquiera podían protegerse a sí mismos, ¿cómo iban a proteger Mondstadt?”. — Cita del anterior Gran Maestro en la noche que fue atacado. Los errores de la juventud suelen pasar factura cuando menos te lo esperas. Tras tomarse un momento para recomponerse, Varka tomó una decisión y firmó la solicitud dando su aprobación. Los caballeros poco ortodoxos requieren pruebas poco ortodoxas. Para los que se dirigen a la expedición... y para el propio Lohen. * Desbloqueable en Niv. de Amistad 5 |
| Historia del personaje (5) | Aunque es el sucesor más probable del título de “Caballero Magnánimo”, Lohen es quizá el que menos parece uno de los Caballeros de Favonius. En la mente de la mayoría de la gente, el “Caballero Magnánimo” está destinado a salvar a los demás del peligro, a rescatarlos del abismo. Pero Lohen, evidentemente, prefiere buscar el peligro por sí mismo y, de paso, arrastrar a otros con él. Por supuesto, esos “otros” suelen ser sus enemigos... y no siempre son humanos. Aun así, estos “hábitos” suyos tienen sus ventajas. Como mínimo, en lo que respecta a operaciones especiales y misiones de alto riesgo, su rendimiento supera con creces la mayoría de las expectativas. Por eso, muchas de las misiones secretas de la expedición recayeron, lógicamente, en él. Una de ellas era un encargo secreto de la actual jefa de la Red de Inteligencia del Norte. Según la información de inteligencia, en Nod Krai operaba una casa de subastas clandestina que se aprovechaba del caos reinante. Se dedicaba al contrabando y a la venta de mercancías peligrosas. Operaba con cautela y, al parecer, contaba con el respaldo de influencias poderosas. Acabar con ella contribuiría en gran medida a ganarse la confianza de la Red. “No dudamos de tu fuerza”, afirmó el cliente. “Pero en lugares donde la caballerosidad no tiene importancia, la fuerza por sí sola no define la capacidad”. Para abordar las preocupaciones del cliente, la fuerza expedicionaria elaboró un plan minucioso y metódico: La misión de Lohen consistía en capturar discretamente a objetivos aislados y averiguar la hora y el lugar de la subasta. A partir de ahí, el plan era utilizar la vigilancia, el espionaje y un seguimiento minucioso para identificar a todas las personas implicadas y reducir los riesgos al mínimo. Se mirara por donde se mirara, era una misión hecha a medida para Lohen. Infiltración en solitario, captura precisa, ir directo al núcleo... De gran dificultad y, además, discreta. Por desgracia, Nannina pasó por alto una cosa: para Lohen, un plan demasiado discreto solía significar que no era lo suficientemente minucioso. Antes de partir, Nannina también compartió un recordatorio del Cardenal Seamus: “Concéntrate en la misión. No compliques las cosas”. Ante eso, Lohen respondió sin dudarlo: “No te preocupes, lo tengo claro”. Y, efectivamente, así era. Al menos en su mente, el objetivo de la misión siempre había sido demostrar la fuerza de los Caballeros de Favonius ante la Red de Inteligencia del Norte. ... Unos días más tarde, en Mondstadt, en la oficina del Gran Maestro. Tras revisar el informe de la fuerza expedicionaria, Jean tomó la pluma y comenzó a redactar su respuesta a Varka: “Por lo que respecta a la operación relacionada con la subasta clandestina, ya me han informado de todo. La capacidad de juicio de Lohen sobre el terreno sigue siendo eficiente y decisiva. Consiguió poner a salvo a todos los presentes en el lugar e impidió que el conflicto se extendiera a la Villa Nasha, logrando así evitar víctimas civiles. A juzgar únicamente por el resultado, esto puede considerarse sin duda un acto de protección, acorde con los ideales de la benevolencia. Si lo valoramos por sus méritos, estoy de acuerdo con que ahora está capacitado para tomar el relevo del Sr. Adorno. Sus acciones también demostraron un adecuado sentido de la moderación... hasta el momento en que se infiltró en la fortaleza enemiga. Sin embargo, perdone mi franqueza, pero aparecer en pleno centro de la base enemiga, iniciar el combate por iniciativa propia, escapar en solitario e incluso exhibir el botín como demostración de poder no son, en absoluto, prácticas típicas de los Caballeros de Favonius. Si tiene tiempo, Gran Maestro, haga el favor de dejárselo claro a los miembros pertinentes de la Red de Inteligencia del Norte”. * Desbloqueable en Niv. de Amistad 6 |
| Pseudodispositivo de comunicaciones | Mika siempre mantiene su dispositivo agrimensor para topógrafos de avanzada en perfecto estado. No solo registra información detallada sobre el terreno, los puntos clave y las rutas habituales de marcha, sino que, en ocasiones, se complementa con indicios de actividad de monstruos y evaluaciones de las zonas peligrosas. La información es la clave de cualquier campaña. Sin embargo, hay caballeros a los que no solo les atrae la información, sino también el dispositivo en sí. Como Lohen, por ejemplo. “Es un equipo bastante complejo, pero te manejas con él con una destreza sorprendente”. Tras sus preguntas habituales sobre la distribución del enemigo, Lohen añadió de repente un elogio poco habitual. “Impresionante”. Sorprendido por los elogios de este superior, alguien de edad similar pero con una reputación muy diferente, Mika se sintió a la vez desconcertado y silenciosamente complacido. Lohen, claramente intrigado, empezó a hacer una serie de preguntas. Mika, por su parte, rara vez hablaba de su dispositivo de topografía con alguien que no fuera del personal técnico, y en poco tiempo los dos se encontraron charlando con una naturalidad inesperada. “Entonces, con un dispositivo tan eficiente, seguro que conoces bastantes zonas donde suelen reunirse los enemigos, ¿no?”. “Por cierto, ¿cómo lo mantienes normalmente? ¿Tienes piezas de repuesto?”. ¿Quizás este superior “famoso” no daba tanto miedo como sugerían los rumores? Mika respondió a todas las preguntas con entusiasmo y detalle. Lohen, entrecerrando los ojos, asintió con la cabeza, tomando nota mentalmente de lo que le interesaba y descartando lo que no. Tras varios intercambios de este tipo, Mika se dio cuenta poco a poco de que cualquier zona por la que Lohen hubiera mostrado especial interés se quedaba mucho más tranquila al cabo de unos días. Si se conectaran las nuevas lesiones que aparecían con frecuencia en el cuerpo de Lohen con sus repetidas y breves desapariciones, sería difícil considerar todo ello como una mera coincidencia. Mika pronto llegó a la inquietante conclusión de que Lohen estaba utilizando los resultados de sus estudios de una manera tan eficiente y peligrosa que ya no podía describirse con ninguna otra palabra. Por precaución, Mika empezó a omitir ciertos puntos de reunión de monstruos que no tenían relación con las rutas operativas al entregar sus mapas. Cuando Lohen le preguntaba al respecto, se mostraba cada vez más evasivo. “Eh... ¡Ya informé todos los detalles!”. “¡Yo... creo que deberíamos seguir las órdenes del Gran Maestro!”. Aunque Mika evitó responder a sus preguntas, Lohen no insistió. Se limitó a esbozar una sonrisa elocuente, mientras su mirada se desviaba de vez en cuando, intencionadamente o no, hacia el dispositivo agrimensor que Mika apretaba con fuerza contra su pecho. Desde entonces, Mika se volvió aún más cuidadoso con la seguridad del dispositivo. Se aseguraba de que su cuaderno estuviera bien guardado antes de levantarse de su asiento, comprobaba varias veces el número de páginas al entregar los materiales e incluso echaba un vistazo hacia atrás tras recorrer unos pocos metros, como si temiera que alguien pudiera estar observando el cuaderno desde atrás. A pesar de todo ello, las acciones de Lohen apenas se vieron afectadas. Era como si ya conociera cada detalle que Mika intentaba ocultar... casi como por arte de magia. Mika seguía sin entenderlo, hasta que hubo una reunión alrededor de una hoguera durante una expedición. Aquella noche, Ekbert insistió en voz alta en hacer un truco de magia de Fontaine que acababa de aprender para animar el ambiente, pero estaba tan borracho que metió la pata. Su intención era realizar un gran “cambio engañoso”, pero, en cambio, acabó mostrando al público dos cartas casi idénticas mucho antes de lo previsto. El truco en sí era bastante sencillo. Consistía en cambiar a escondidas la carta elegida por el público por una falsa camuflada, utilizar la falsa para mantener su atención y, luego, en ese breve instante de distracción, manipular la verdadera. Por desgracia, ni siquiera llegó a empezar. En medio de las risas que se oían por todo el campamento, Mika recordó, sin saber muy bien por qué, una pregunta que Lohen le había hecho tiempo atrás. “Por cierto, ¿cómo lo mantienes normalmente? ¿Tienes piezas de repuesto?”. En ese momento, algunos detalles del pasado encajaron de repente. Piezas de repuesto que habían desaparecido misteriosamente y algunas páginas de la bitácora que se negaban a abrirse debido a fallos técnicos... Nadie se pondría a pensar en cómo gastarle una broma a un compañero de trabajo nada más conocerlo, ¿no? Nadie se mostraría amable y curioso en apariencia mientras trama en secreto alguna travesura... ¿o sí? Y seguro que nadie aprovecharía un breve momento de distracción para cambiar su dispositivo agrimensor por uno falso, copiar la información y luego volver a colocarlo donde estaba con total descaro... ¿verdad? Al pensar en eso, Mika sintió de repente una mirada penetrante, como la de un ave de rapiña que ha fijado su presa. Levantó la vista de repente, solo para ver a Lohen riendo junto al resto de la multitud, sin dirigir su atención a nadie en particular. Esa risa era sincera y alegre, incluso genuinamente cálida... igual que cuando había entablado por primera vez una conversación entusiasta con Mika, aparentemente sin rastro alguno de engaño. * Desbloqueable en Niv. de Amistad 4 |
| Visión | Lohen llevaba mucho tiempo reflexionando seriamente sobre cómo se podía alcanzar la fortaleza de un capitán. No cabía duda de que un capitán debía ser capaz de enfrentarse cara a cara a monstruos poderosos y de valerse por sí mismo incluso ante oleadas abrumadoras de enemigos. Poseer tanto poder destructivo como resistencia, al igual que Varka, quien también era el capitán más joven de la historia de los Caballeros de Favonius. Sin embargo, para la Quinta Compañía, que dependía de las armas de largo alcance, la potencia destructiva y la resistencia parecían conceptos incompatibles. Para conseguir una mayor potencia, era necesario utilizar un arco más poderoso y de mayor tensión, junto con flechas más grandes y penetrantes. Pero ni siquiera Lohen podía llevar más que un número limitado de flechas tan pesadas. Una vez agotadas, tenía que retirarse a la retaguardia para reabastecerse, lo que era un claro inconveniente para un combate prolongado. Además, Lohen nunca había sido partidario de retirarse de la línea del frente. Enfrentarse al enemigo cara a cara, en primera línea, era el tipo de batalla que realmente buscaba. ¿Había alguna forma de tener ambas cosas? El joven caballero se sumió en sus pensamientos. “Quizás... no sea del todo imposible”. De casualidad, Lohen vio a los caballeros ocupados con los preparativos para una ceremonia de inspección de ejercicios. A su lado, un montón de lanzas ceremoniales brillaban intensamente, como flechas gigantes a la espera de ser transportadas. “¿Quizás... una flecha que pueda recuperar después de dispararla?”. “O... quizá ni siquiera haga falta dispararla”. “Luchar cuerpo a cuerpo podría ser aún más devastador. Y quizá el dolor se sentiría mucho más intenso”. ... Diez días después, llegó el ejercicio de rutina de los Caballeros de Favonius. Pero esta vez había una pequeña diferencia. Entre las filas de la Compañía de Ofensiva a Distancia, destacaba una lanza solitaria. Esa lanza arremetió demasiado rápido, dejando a su portador rodeado por todos lados. “Gran Maestro, ¿estás seguro de que todavía quieres que él sea el Subcapitán de la Quinta Compañía?”, preguntó el Cardenal Seamus desde la distancia mientras observaba el ejercicio. “¿Eh? Claro. Mira, se está compenetrando muy bien con el resto de la Compañía, ¿no?”. “La verdad, no veo ninguna coordinación. Lo único que veo es un objetivo muy claro. Tanto el fuego a distancia del enemigo como el nuestro se están concentrando en él”. “¡Jaja! No pasa nada, no pasa nada. ¡Mira, los ataques de nuestra Compañía de Ofensiva a Distancia son claramente más eficaces ahora! Y Lohen sigue en pie, ¿no? ¡Eso demuestra que la estrategia funciona!”. ¡¿Cómo se supone que eso funciona?! Seamus estuvo a punto de gritar la réplica, pero los resultados hablaban por sí solos. ... Ese día, todos obtuvieron lo que querían... o, al menos, obtuvieron algo. La Quinta Compañía obtuvo un Subcapitán. La fuerza expedicionaria obtuvo un “Oficial de Represión del Frente”. El agotado Seamus obtuvo un día de “baja especial por dolor de cabeza”. Y Varka obtuvo un nuevo “chiste de Seamus” para acompañar sus copas. En cuanto a Lohen, a partir de ese día adquirió una nueva forma de luchar, y de vivir, además de una pequeña “canica de cristal”, como él la llamó, que de vez en cuando le resultaría útil durante las misiones. * Desbloqueable en Niv. de Amistad 6 |




















20 responses to “Lohen”
PULLING! pulling! PULLING PULLING!!!! I need Lohen! I’m pulling! I have 18 pulls farmed for him. Though I spent 48 pulling Durin who I didn’t get. So I’m also garunteed him bcs I pulled Diluc on Zibai banner! So, I should behittingpity soon!
This guy went from one of best character to one of worst character.
Why we should spend our pulls for someone who worse than Skirk, a 1 year old unit and upcoming Sandrone, who is also a cyro dps?
This whole beta is a disappointment, I will never pull any Mondstadt character ever again, Lesson learned.
aw
I mean, no one forces you to pull any unit in the game
is he still gonna be on standard? seems a bit too good to be relegated to that banner… but anyways, he seems pretty promising! 4 piece springs leich (the hexerei set) with bennett xiangling and sucrose as a good f2p team! wasn’t gonna pull for him but he seems pretty interesting
nope, not standard
i love him i don’t wanna wait until anniversary to get him for free…
*monkey paw curls*
isn’t he already better than varka just due to melt lol?
would
i hope they’ll change these huge ass % requirements for subdps
Nothing “huge” here. Even if he uses his signature weapon, he only needs 40k damage from subdps, even Xiangling can easily achieve that, let alone Durin.
Nah, nothing “huge” here. Even if he uses his signature weapon, he only needs 40000 damage from subdps, even Xiangling could easily achieve that number, let alone Durin.
since it has to be done off-field, I wonder how many can trigger moratorium on questioning. Guess it’ll have to be melt damage.
there’s a specific pyro witch dragon who can do it
That burst animation has Wanderer energy.
He’s got a crazy Burst animation for someone who’s gonna be in the Standard banner
with those states I doubt he’ll be in standard banner at all.